COMO SE GERMINAN LAS SEMILLAS

PROCESO PARA UNA BUENA GERMINACION DE LAS SEMILLAS.

 

En época de cría, un alimento muy importante para la cría son las semillas germinadas, las semillas germinadas tienen propiedades nutricionales superiores a las de las secas: su contenido de vitaminas, minerales, oligoelementos y enzimas pueden multiplicarse por varias centenas durante la germinación.

 

El proceso de germinación es muy sencillo, desde el momento en que las semillas se ponen en remojo, la duración del proceso no deberá superar las 24-36 horas, ya que aumentando el tiempo de remojo, aumenta también el riesgo del moho en la superficie de la semilla, además son suficientes 24 horas para activar todo el potencial desarrollo nutritivo de la semilla.

El uso de desinfectantes y frecuentes lavados. En la fase de preparación de las semillas es importantísimo el uso de una serie de sustancias desinfectantes las cuales deben añadirse al agua de remojo a fin de desactivar las bacterias presentes en las semillas, así como de inhibir posibles proliferaciones micóticas. Además el lavado deberá ser abundante, repitiendo muchas veces durante todo el proceso de preparación, sea para eliminar de forma mecánica, posibles inmundicias o suciedad de las semillas así como para oxigenar las semillas y estimular el proceso de germinación. Muchos criadores realizan lavados cada 3 ó 6 horas.

 

 

Por las mañanas, se lava enérgicamente la cantidad de semillas que vayamos a utilizar, poniéndolas debajo de un fuerte chorro de agua corriente, para eliminar las impurezas y el polvo acumulados. Seguidamente se trasladan las semillas lavadas al recipiente de plástico que tenemos con agua, a la cual le habremos echado el desinfectante elegido. Después de unas 12 horas se sacan del recipiente y se vuelcan en el colador, volviéndose a lavar enérgicamente.

A partir de este momento las semillas deben de permanecer en un medio totalmente húmedo, pero no encharcado de agua, para lo cual se pondrán en el colador y este se deja caer sobre el recipiente de plástico, que tendrá agua, pero sin que llegué a tocar el fondo del colador, en semioscuridad y lugar cálido.

El germen aparece al cabo de día y medio y hay que lavarlas concienzudamente antes de ponérselas a los pájaros, porque en la germinación se produce moho que es muy perjudicial (puede ser mortal) para los pájaros.

El momento ideal para administrar las semillas germinadas es cuando empiezan a aparecer el germen que es muy rico en proteínas y vitaminas especialmente la E (fertilidad).

Mezcladas con la pasta y rusk, es la alimentación ideal para que los pollos se desarrollen bien.

 

Es conveniente cambiar el preparado dos veces al día, evitando que fermente.

Es rigurosamente cierto que las semillas germinadas (sobre todo, mal preparado) como cualquier otro alimento húmedo, es proclive a ser atacado por hongos y bacterias patógenas. Sobre todo es así, si lo que en realidad servimos a nuestras aves son semillas que no están vivas, sino muertas, o que por una mala preparación, han muerto en la misma germinación. Estas semillas muertas, y además húmedas, se descomponen enseguida y se putrefacta, (se detectan enseguida, porque huelen muy mal, a rancio), en tal caso, son colonizadas de inmediato por bacterias y hongos, y son garantía total de catástrofe.

Cosa que ocurre exactamente igual con los demás alimentos húmedos (pastas, cuscús, verduras, frutas, etc.)

Por tanto, el uso de germinados requiere un dominio riguroso de la técnica (fácil), el uso de semillas frescas y de alta calidad y por supuesto, servirlas y retirarlas en poco tiempo (aunque esto último no suele ser necesario porque acaban con ellas sobre la marcha).